Cuidar los dientes bien nos deja #boquiabiertos

Si me dicen hace unos meses que asistiría a un evento sobre salud bucal no me lo hubiera creído. Mi hija tiene casi 4 años y hace poco más de un año empezamos, como la costumbre nos dice, a introducirle tímidamente al cuidado bucal. Básicamente pasarse el cepillo de allá pa cuando con la intención de, con suerte, crearle un hábito de higiene bucal adecuado. Nada más lejos de la realidad, al menos a la luz de la última información que los profesionales nos enseñan.

Y coincidiendo con estos descubrimientos, y mi reciente visita al dentista con dramáticas consecuencias, se me presenta un evento gracias a la comunidad Madresfera, y parapachín pachín pachín, allí que va Alberto…

Sobre sonrisas

¿Qué tienen en común la Sociedad Española de Odontología Pediátrica (SEOP) y la ciudad de Worcester en Massachusetts? Pues muy sencillo, que se preocupan por nuestras sonrisas.

Harvey Ball en una foto de Wikipedia

Fue en 1999 cuando nació el Día Mundial de la Sonrisa, un proyecto del creador del primer “smiley face”, Harvey Ball, que se celebra en la ciudad estadounidense de Worcester, Massachusetts, el primer viernes de octubre, que la casualidad es que es cuando se publica esta entrada 😀

Y con esta efeméride tan cerca, se juntan Orbit©Pro y la SEOP y crean el Manual Boquiabiertos (podéis descargarlo de aquí de su web oficial, o de aquí en esta web). Si queréis más información, podéis consultar su web o buscar en las redes el hashtag #boquiabiertos.

De izquierda a derecha, Mónica de Madresfera, Amalia de “Diario de una mamá pediatra”, Paola de SEOP, Lydia de “Una madre en el dentista” y Linda de Orbit©Pro

Sobre informarse

Lo primero que quieren con este manual es facilitar el acceso a la información básica a todas las familias. Información que en muchos casos ha sido equivocada, impulsada por los tópicos, o por la falta de estudios clínicos al respecto. No es extraño que todos nos hayamos encontrado con médicos de familia, pediatras o dentistas diciéndonos que hacemos cosas mal. Pero es que te pones a profundizar, analizas estudios de odontólogos y odontopediatras, y flipas en colorines. Empezamos:

Sobre prevenir

Visita a odontopediatría

Esto es lo que al menos a mí más me chocó. Asumes cuando vas creciendo, porque tus padres mal que bien te han cuidado con la salud bucal, que debes ir a ver al dentista de vez en cuando, una vez al año y tal, y extrapolas: si los niños empiezan con los dientes a los meses, y a comer sólidos a partir del año… pues dentista a los 2-3 años. Aprox. Pues no. Según Paola Beltri, presidenta de SEOP, la primera visita debería hacerse en el embarazo. La prevención es clave, y conocer los pasos a dar es fundamental.

Una vez nazca la criatura, es importante explorarle la boca, hablar de qué es la caries y cómo prevenirla. La caries básicamente la provocan las bacterias, y los bebés no tienen en su boca. Son nuestros besos, soplar la comida, chupar la cuchara o el chupete (clasicazo de madre 😛 ), lo que transmite esas primeras bacterias. En cualquier caso se recomienda la primera visita a odontopediatría antes del primer cumpleaños.

Las visitas deben hacerse cada 6 meses, y en niños con alto riesgo de caries cada 3 meses, incluso cada mes, hasta que se reduzca ese riesgo.

Cepillarse, sí, pero cepillarse bien

Obviamente, tan pronto tengan bacterias tienen riesgo de caries. Y las caries en dientes de leches pueden afectar a la boca y por tanto a los dientes definitivos. Así que el cepillado desde 0. Así, tal cual. Eso sí, con unos pequeños detalles:

  • Recomendado 3 veces, mínimo 2 veces al día, después del desayuno y después de la cena. De ser 1 vez, por la noche, ya que se produce menos saliva y aumenta el riesgo.
  • Tiempo mínimo de 2 minutos, normalmente más en las niñas y los niños pequeños ya que hay que indicarles y repasarles.
  • Según Paola Beltri, se recomienda realizar el mismo recorrido en la boca siempre, por ayudar a no dejarse zonas, con indicaciones como “por fuera, por donde se mastica, y por dentro“. ¡Ah, y al final la lengua! Paladar y eso no es necesario al parecer.
  • El cepillo se debe cambiar cada 3 meses o cuando tenga las cerdas despeluchás.
  • El hilo dental se debe introducir a los 3 años, cuando las muelas ya han salido y juntado, creando huecos imposibles de acceder con el cepillo.
  • El enjuague bucal, siempre pasado un rato de dejar actuar el flúor de la pasta, a partir de los 5 años, cuando ya sepan escupir bien. Llega donde no llega el hilo dental.
  • A partir de los 6-7 años se puede introducir el cepillo eléctrico, pero antes no por problemas de tamaño de la boca.
  • Se debe ayudar a los niños, y hacer un repaso general, hasta los 8-9 años, cuando ya tengan habilidad manual para hacerlo ellos y ellas.
Una demo en vivo sobre cómo enseñar y revisar el cepillado a las peques voluntarias

Pero es que ya no hablamos del cuándo, hablamos de los errores comunes que pequeños y adultos compartimos sobre el propio cepillado:

  • No hay que mojar el cepillo antes de cepillarse.
  • La cantidad de pasta de dientes debe ser la justa para cepillarse, no para producir un parque acuático en la boca. En pequeños de 0 a 3 años ronda el tamaño de un gran de arroz. Luego el tamaño de un guisante.
  • No hay que enjuagarse al acabar. Basta con escupir, las veces que haga falta, para quitarse el exceso de pasta. De este modo dejamos actuar el flúor contra las bacterias.

Y hablamos de flúor, y los ppm esos, que yo estuve muy mosca hasta bien entrada la charla. Por lo visto estas partes por millón miden la cantidad de flúor, indicándonos si una pasta de dientes es recomendable para una edad u otra. Tan pronto salgan los dientes hay que usar pastas de 1000 ppm, según indica Lydia Almansa, del blog “Una madre en el dentista”. A partir de los 3 años se puede subir a las de 1450 ppm siempre que a la niña o al niño se le enseñe a esculpirla y no se la trague (corrijo: no hay riesgo de tragarlo porque la cantidad de pasta se ajusta en función de su edad).

Sobre los profesionales

Uno de los asuntos más interesantes del Manual y de la charla es el tema de la necesidad de contar con profesionales de diferentes ámbitos, como pediatría, ortopediatría o dentistas para informar e introducir en el momento adecuado a los niños la higiene bucal. Hablaba Amalia Arce, pediatra y editora de “Diario de una mamá pediatra”, sobre las obvias limitaciones de los mismos pediatras al asesorar, diagnosticar o indicar temas de salud bucodental, y la necesidad de acudir al especialista adecuado para informarse correctamente.

Entre otras cosas, un factor importante es acudir con positividad al dentista y al ortopediatra, ayudando a ello al no acudir simplemente cuando se tiene un problema, y acudir con las ideas bien claras.

Sobre el evento

El evento lo organizó Orbit©Pro, representado por Linda Rennings, que junto a la colaboración de la SEOP y Madresfera, ahí representada por Mónica de la Fuente, nos hicieron pasar un ratico muy a gusto, con mucha información, algo de picoteo y un paquetito muy mono con mucha información, un maravilloso cuento sobre la visita al dentista, y unas pegatinas que seguro hacen las delicias de mi hija.

Detalle con los chicles sin azúcar que ayudan a regular el pH de la boca

Ah, y el local, Alopeke, una maravilla oye. Monitoras muy amables con las niñas y los niños, una decoración que da gusto, y varias zonas de juego y prueba de juguetes. Altamente recomendable.

¿Te ha parecido interesante? Si es así te agradecería que lo compartieras 🙂

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